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lunes, 16 de julio de 2018

IDIOTAS - IDIOTOS. Columna de García Trapiello en Diario de León


GARCÍA TRAPIELLO- DIARIO DE LEON
16/07/2018
Después de tanto tiempo, resignaos: los idiotas tienen sindicato... y mientras el porcentaje de mujeres idiotas sea parejo al de hombres idiotas, su sindicato será calco y copia, otra, «como debe ser»... así que apañaos vais, la idiocia avanza.
Recordaba Raúl del Pozo el origen griego de la palabra y que idiota se llamaba en Atenas al que se desinteresaba de la política por atender mejor sus negocios o intereses. Siendo así, hay que ver la cantidad de idiotas en la que andamos revueltos, cifra de idiotas que es siempre similar al número de gente que jamás lee un libro (la mitad de la nación) o que pasa de toda reunión escolar de padres (la mitad del género) o que se aburre soberana o soberanistamente ante un debate (otra mitad) o que no vota creyendo que así castiga a todos los partidos «porque son iguales» (como diciendo ese 40%: «que se joda el sargento, que hoy no como rancho», la ira tonta, y olvidando lo que ya advertía Platón hace veinticuatro siglos: «el precio de desinteresarse de la política es el de ser gobernado por los peores», por los que sí están muy interesados en la política... y ahí es donde los idiotas se lamentan después de que vengan Trumps con la rebaja, fascistas al alza y tontos útiles al par).
A lo bobo olvidamos a los griegos.
Los romanos importaron esa palabra, pero para ellos significaba ignorante. Y aquí la trajeron, aunque le añadimos un matiz necesario: ignorante que no pierde ocasión de demostrarlo.
Esa es la rúbrica del idiota.
Los niños, en cuya ingenuidad reside a veces la sabiduría, replicaban al insulto «idiota» con un «pues idioto tú» y desdoblaban el género que no tiene la palabra anticipándose hace mucho al «lenguaje inclusivo» con que ahora pretenden limpiar o depurar la Constitución, lo que cabrea a no pocos sumándose a la rebelión de Pérez Reverte Alatiesa que jura por Galdós dimitir de la Academia si se lleva a cabo.
Resumen: lo idiota será un estado general en breve y crece el analfabetismo informado gracias a las nuevas tecnologías. Una señal: la idiotez, la estupidez, la sandez y la memez ya tienen sus largos minutos de gloria en toda tele.

miércoles, 15 de marzo de 2017


EL MARRAKECH DE TRAPIELLO



Marrakech es una tienda-medina rodeada de diecinueve kilómetros de bellísima muralla de diez metros de alto tapial. El mercadeo es su alma y su afán, así que el marrachí lleva siglos doctorado en el arte de vender y comerciar, esa actividad que, siendo innoble para el islam, puede despenalizarse siempre que antes de cada negocio se rece a Alá invocando su presencia en la operación «para que baje a bendecirla y confunda a una de las partes».
En Marrakech verás muchachos hablándote en español espurriao o jerga de euskara o con muletillas catalanas o en francés corrido, en inglés tombolero y hasta echando piropos en ruso según crea adivinar la nacionalidad por las pintas del guiri o alargando la oreja por pillarles de lejos el habla... listos como ardillas de Ketama o esos monos del Atlas que roban mochilas... tú comprar, pasa, paisa, más barato que Mercadona... neska polita gudariak, erosketa poltsa... ¿du yu laik oranch yuis?... y siempre con la gracia arrastrada del charlatán impetuoso que te asalta brindando chollos o describiendo paraísos y haciéndote siempre la pelota hasta el empalago mareante... así suena Marrakech... y también a pedorreta de motocicleta, miles de motocicletas, único medio para poder ir cagando leches y orillando al peatón por aquellos callejos angostos, poblados y umbríos de su inmensa medina... y pese a que motoretas y motocarros fueron jubilando a los pollinos, aún se ven muchos (y jamelgos) callejeando por allí, agradeciendo el peatón su andar calmoso y su rutinaria mansedumbre, aunque el furioso morito que va al pescante le arree varazos del nueve largo.
Una vez, un Hasán pispo nos ofrecía algo en su motocicleta ¡¡enteramente pintada con la simbología del Barsa!!... ¡¡¿del Barsa?!!, fot el camp, noi... eeeh, dio vuelta a la moto y la otra cara era toda del Real Madrid... ¡paisa, yo soy de los dos!... lo puso peor: pues que te den. 
(Pedro Trapiello. Cornada de lobo. Diario de León. 15/03/2017)