Mostrando entradas con la etiqueta abogados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abogados. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de mayo de 2018

SAN IVO. PATRON DE LOS ABOGADOS 19 DE MAYO



SAN IVO. PATRON DE LOS ABOGADOS. 19 DE MAYO


Al pasar por la casa de un hombre rico, un mendigo que se acercó a oler lo que estaban preparando en la cocina, fue descubierto por el dueño de la casona que, sin mediar palabra, lo llevó ante el juez de su localidad y lo denunció por oler su comida. El caso era bastante insólito pero aquel juez tenía fama de justo así que escuchó lo que las partes tenían que decir y dictó su mejor sentencia: condenó al mendigo a depositar sobre el estrado una moneda de oro. Todo lo que tenía. El rico, satisfecho, escuchaba el tintineo de la moneda en la madera cuando el juez añadió: "Si he condenado a este hombre por oler tu estofado, tú te conformarás con escuchar la indemnización"; y le devolvió su moneda al pobre. 

Esta curiosa anécdota ocurrió, probablemente, a finales del siglo XIII en Tréguier, una pequeña ciudad de Bretaña, en la actual Francia, que por aquel entonces era un ducado independiente al margen de las continuas luchas entre sus vecinos ingleses y franceses. 

En cuanto al juez, se llamaba Yves de Hélori y había nacido el 7 de octubre de 1253 en Kermatin, una aldea cercana al lugar donde años más tarde ejercería la magistratura. Con tan sólo 14 años, sus padres lo enviaron a estudiar a la nueva Institución de Enseñanza Superior de París, fundada por Robert de Sorbon en 1257, y que en su honor era conocida como La Sorbona. 

En esta universidad, el joven bretón estudió gramática, dialéctica y retórica (el llamado trivium) y aritmética, geometría, astronomía y música (el quatrivium) para obtener el título de bachiller con maestros tan notables como Alberto Magno o Tomás de Aquino y compañeros de aula como un joven poeta florentino que años más tarde triunfaría en el exilio con su Divina Comedia, Dante Aligheri. 

El llamado "maître" Yves concluyó sus estudios jurídicos en la otra gran universidad francesa de la época, Orleáns, de donde regresó a su tierra para ejercer como juez eclesiástico en Rennes, la capital bretona. Años más tarde, el juez, que ya profesaba la orden de san Francisco de Asís, se trasladó a las proximidades de Tréguier, donde compaginó la magistratura con sus labores de presbítero, ganándose el sobrenombre de "abogado de los pobres" por defenderlos de forma gratuita. 

Su fama se acrecentó en 1296 cuando Yves de Hélori fue el único que se opuso a las intenciones del rey de Francia, Felipe IV, de saquear el tesoro catedralicio de Tréguier. El juez y religioso se tumbó delante del altar para impedir el expolio y aquel gesto sirvió para que el pueblo bretón reaccionara expulsando al invasor. 

A partir de entonces, Yves renunció a su cargo de oficial y se dedicó exclusivamente a defender a los pobres y a predicar el Evangelio hasta su muerte el 19 de mayo de 1303 en Louannec. 

En su lápida, que posteriormente arrasaron los revolucionarios de finales del XVIII arrojándola al mar, la devoción popular cinceló en piedra un curioso epitafio: 

"Santus Ivus erat brito, advocatus et non latro; res miranda populo". ("San Ivo era bretón, abogado y no ladrón, cosa que admiraba al pueblo"). 

martes, 14 de octubre de 2014

PELICULAS DE JUICIOS

EL CRIMEN DE CUENCA

El crimen de Cuenca, película española dirigida por Pilar Miró en 1979, basada en hechos reales sucedidos a principios del siglo XX en los municipios de Tresjuncos y Osa de la Vega, en la provincia de Cuenca. El Crimen de Cuenca es también el título del libro escrito por la guionista de la película, Lola Salvador Maldonado en 1979 y en el que narra los hechos reales en los que está basada la película.
  

El 21 de agosto de 1910, en el pueblo de Osa de la Vega, provincia de Cuenca, desaparece el pastor José María Grimaldos, apodado «El Cepa» quien fue visto por última vez en la carretera que une Osa de la Vega con Tresjuncos. La familia de «El Cepa» denuncia la desaparición y en las pesquisas judiciales la madre, Juana, denuncia a sus dos compañeros Gregorio Valero y León Sánchez de matarle para robarle el importe de la venta de unas ovejas. A finales de septiembre el juez municipal de Osa de la Vega remite las diligencias al juzgado de Belmonte que abre el sumario 94/1910. Tras pesquisas y diligencias este juzgado sobresee la causa en septiembre de 1911. 

En 1913 llega un nuevo juez a Belmonte, Emilio Isasa Echenique, quien al poco tiempo, influenciado por el cacique local y diputado de derechas Contreras, decide reabrir el sumario. Por orden del nuevo Juez, los acusados son detenidos y torturados por la Guardia Civil, declarándose ellos mismos autores del crimen, aunque nunca aparece el cuerpo de la víctima. Se prolongan las diligencias judiciales durante años y el caso es remitido a la Audiencia de Cuenca donde el fiscal pide la pena de muerte para ambos acusados. Finalmente, el 25 de mayo de 1918 el jurado popular declara a los acusados culpables del asesinato y la sala los condena a 18 años de cárcel. Por aplicación de indultos ambos salieron de la cárcel en libertad condicional el 20 de febrero de 1924 habiendo sufrido en total once años de prisión, cinco en Belmonte y seis en penales tras la sentencia judicial. 

A primeros de 1926, dos años después de haber recobrado la libertad los procesados, el cura párroco de Tresjuncos recibió una carta del cura de un pueblo cercano (Mira, también de la provincia de Cuenca) en la que le pedía la partida de bautismo de José María Grimaldos «El Cepa», quien vivía allí y deseaba contraer matrimonio. En ese momento se pone en evidencia la inocencia de los que fueron condenados. 

Elenco 

Amparo Soler Leal: Varona
Héctor Alterio: Juez Isasa
Daniel Dicenta: Gregorio Valero Contreras
José Manuel Cervino: León Sánchez Gascón
Mary Carrillo: Juana
Guillermo Montesinos: José María Grimaldos López, «El cepa»
Fernando Rey: Diputado Contreras
Mercedes Sampietro: Alejandra